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ESFP - El compañero alegre

Tipo felino ESFP El compañero alegre

  • EBusca compañía
  • SLo conocido
  • FBusca cercanía
  • PMomentos espontáneos

Quien esté en casa, allá va: se frota contra esa persona y se tumba de lado. Cualquier momento es bueno para su juguete de siempre, y cuando se cansa duerme al sol junto a alguien. No hay forma de saber cuándo vendrá a buscarte.

Un día con este gato

Cuatro momentos de un día cualquiera, con algunas preguntas para pensar en tu gato.

El compañero alegre · Sumándose al grupo
Observar · Sumándose al grupo

Compañía y curiosidad

  • ¿Cuándo elige acercarse a las personas?
  • ¿A qué juguetes o lugares conocidos vuelve?
El compañero alegre · Un roce al pasar
Compañía · Un roce al pasar

Cercanía y ritmo

  • ¿Cuándo busca que lo acaricies y cuándo se aparta?
  • ¿Cuándo empieza un rato de juego espontáneo?
El compañero alegre · Una siesta al sol junto a alguien
Descansar · Una siesta al sol junto a alguien

Un hogar a su medida

Pon un cojín grande junto al sofá y otro en el sitio más soleado: duerme al lado de alguien cuando puede y al sol cuando no. Deja una pelota conocida en cada habitación que use, porque para este gato el juego puede empezar en cualquier parte.

Y sea cual sea el tipo, comida, agua, arenero, un sitio seguro para descansar y tiempo de juego siempre a mano.

El compañero alegre · Listo para jugar en cualquier momento
Jugar · Listo para jugar en cualquier momento

Para probar en casa

  • Juega cinco minutos con una caña donde está todo el mundo y para cuando se vaya.
  • Si traes una cama o un juguete nuevo, deja también el viejo para que pueda elegir el de siempre.
  • Acarícialo unas cuantas veces, para y mira si se arrima pidiendo más. Si se va, déjalo ir.
  • Cuando de repente se ponga a correr, tírale una bola de papel para que la persiga. Su comida y su cama, que sigan en su sitio.

Lo que el tipo no te dice

Fácil de malinterpretar

Saludar a quien esté en casa puede dar la impresión de que no tiene una persona favorita. Le gusta tener gente alrededor y lo demuestra igual con todos: un roce y luego se tumba de lado. Tumbarse de lado forma parte del saludo; deja que decida si además quiere que lo toquen.

Cuando no es cuestión de personalidad

Este gato saluda a todo el mundo y juega a cualquier hora, y eso puede ocultar un dolor de boca. Comer con normalidad no descarta un problema dental. El mal aliento, el babeo o una forma distinta de comer son motivos para un examen de la boca, aunque esté tan alegre como siempre.

Un cambio respecto a lo habitual en este gato es motivo para revisar primero el cuerpo. Anota qué cambió y desde cuándo, y llévalo a tu veterinario.

Para seguir

Lecturas sobre estos hábitos

Es solo para pasar un buen rato. Las preguntas se basan en estudios sobre conducta felina, pero el test no está validado científicamente ni sirve como diagnóstico.